“QUIERO RENDIRME”

Amigo o amiga, es normal y parte de nosotros nos sentimos así porque somos seres humanos, hay diferentes aspectos específicos, tal vez sea una enfermedad, cargas que no son tuyas y las traes en ti que se llegan a acumular más y más pues no las quieres soltar, nuestro corazon está cansado y todo parece demasiado, pero en la palabra de Dios nos podemos refugiar y fortalecer nuestra alma:

“Venid a mí todos los que estais trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28

Este es un llamado personal del Maestro, como si dijera: “No te rindas, ven a mí”. Llega un momento en que queremos tirar la toalla, pero mejor será dejárselas en sus manos nuestras corcunstancias, plática y expresate con Él y verás como te sentirás.

“Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo” 2 Corintios 12:9

Rendirse ante Él no es fracaso, es un espacio para que la fuerza de Dios se revele. Donte somos débiles, el Señor nos da su fortaleza, solo debemos reconocer que le necesitamos en nuestra vida.

“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” Isaías 40:31

Aún cuando parezca que te caes, Él promete levantarte. No son nuestras fuerzas, es Él actuando en nosotros para poder seguir adelante, jala aire y recupérate, aún cuando nos dieren un gancho al hígado y nos dejen tirados en el suelo, el Señor Jesucristo nos fortalece.

“Cercano está Jehova a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” Salmo 34:18

Tu dolor no lo aleja, lo atrae a ti y es donde todo esta en sus manos, Él es justo y hará justicia. En verdad te puedo decir que Él peleará por nosotros, sigue adelante.