“NO SIENTO A DIOS”

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu” — Salmo 34:18

“No siento a Dios” es una frase que muchas personas hemos dicho en algún momento denuestra vida cuando pensábamos que la adversidad nos consumía o ante una situación difícilen la que oramos para pedir una respuesta que consideramos favorable para nosotros y aparentemente no llegó. Todas las personas somos seres emocionales y muchas creemos que, si hay algo que “no sentimos”, entonces no es real; pero, no es así, sobre todo, tratándose de Dios. Dios, a través de las emociones nos dio la capacidad de disfrutar mejor de la vida, de la creación y de la comunión con Él, incluso de gestionar los duelos, las pérdidas y la adversidad a través de la alegría, el amor, la tristeza, etc.; sin embargo, no todos sentimos lo mismo ante las mismas situaciones; por eso, no debemos de dejarnos llevar por lo que sentimos; sino, por la realidad de las cosas.

Imagina lo siguiente: Has tenido resfriado, el día está nublado y se anuncia que habrá lluvia; sin embargo, sales de casa porque “sientes” que no te hará daño; pero, te mojas y debido al frío que hacía durante el camino de regreso, por la noche se te eleva la temperatura y desarrollas una bronquitis ¿Por qué enfermaste más si tu “sentías” que no te iba a pasar nada?¿Te das cuenta? La realidad es que como sucedieron las cosas, te ibas a enfermar, así que lo que tú “sentías” no era real. La Biblia dice que Dios siempre está cerca de una persona que está sufriendo y cuyo corazón está abatido, así que, aun cuando no lo sienta, lo real es que está allí para fortalecerle, animarle y darle fuerzas para sobreponerse a cualquier cosa, siempre y cuando se aferre a Él con fe.

¿Sabes qué es la fe? Mira lo que dice la Biblia:

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,la convicción de lo que no se ve”– Hebreos 11:1

La fe es certeza y convencimiento pleno de que Dios está cerca de nosotros aun cuando no lo sentimos; es saber que la realidad no es lo que sentimos, sino lo que el Señor dice en Su Palabra y lo que esta enseña es que, a pesar de que no lo vemos, podemos estar plena y constantemente seguros de que así es. Es importante que sepas que Dios no se ha comprometido a librarnos del dolor, el sufrimiento, la muerte, las tragedias o de alguna perdida dolorosa; pero, sí a sostenernos hasta que podamos retomar nuestra vida y seguir adelante. No lo olvides, Dios te ama, así que la próxima vez que “no sientas a Dios”, recuerda, Su Palabra, la Biblia, dice que está contigo; así que no reniegues, no maldigas, no te desanimes, mira al cielo y dile en oración que te sostenga de pie siempre y hónralo cada día con tu vida.