“ME SIENTO FRACASADO”

“Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tú oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Por que yo servía de copero al Rey” Nehemías 1:11

De alguna manera, todos hemos experimentado el fracaso, pues prácticamente no existe una persona que haya alcanzado el éxito desde la primera vez que intentó algo en su vida.

Si lo pensamos bien, el éxito es la cúspide a la que se llega después de fracasar muchas veces, y es eso mismo lo que hace que se dusfrute más.

¿Cuál es el problema entonces? Que la crítica ante los fracasos y sobre todo cuando se acumulan es muy dura, sobre todo de aquellos que viven frustrados; por que tampoco alcanzaron el éxito; pero esperan que nosotros si lo logremos y rápido.

¿Crees que eres una persona fracasada?

Dejame plantearte la siguiente pregunta ¿Cómo te sentirías de haber nacido en una familia de fracasados, de hecho, en una nación que solo acumuló fracasos? No es exageración ¿Cómo te sentirías?

Tal vez en este momento pienses ¿Qué hago leyendo esto? Yo llegué aquí para sentirme mejor, no peor; bueno, es válido; pero, llega al final de esto.

Nehemías fue un hombre que nació en el exilio por que su nación fracasó durante siglos en alcanzar el éxito que Dios tenía para ellos, su ciudad de origen por más de un siglo estaba en ruínas y nadie le interesaba hacer algo al respecto.

Aquel hombre se había colocado en un cargo decente como copero del Rey y cuando supo como seguía la ciudad de donde sus padres eran originarios, se propuso a hacer algo en lo que todos habían fallado, motivar al pueblo a la acción y a reconstruir de nuevo.

Oró a Dios y tomó las medidas necesarias, el Señor bendijó su esfuerzo proveyendo lo suficiente y después de viajar por más de mil kilometros, llegó y en 52 días, después de muchisima oposición logró lo que nadie había intentado siquiera.

Nehemías pudo haber pensado: “si todo esta mal, desde hasce más de un siglo y mi nación esta compuesta prácticamente de puros fracasados ¿Qué puedo hacer yo?”. Pero, decidió intentarlo, confió en Dios y estuvo dispuesto a sortear y superar todas las barreras.

La historia de este copero es real, como lo son tus propios fracasos; así que solo tienes dos opciones, vivir causandote lástima a tí mismo y a los demás, o intentar de nuevo, sin miedo a fracasar tantas veces como sean necesario para alcanzar el éxito, esto es lo único que Nehemías tuvo en mente desde el inicio, por eso lo logró ¿Lo harás tú?

Los fracasos son oportunidades para aprender, adaptarse y mejorar; fracasar no es fallar una vez, o muchas veces, es dejar de intentar alcanzar nuestras metas, algunas realmente no las obtendremos nunca; pero, viviremos con la satisfaccción de haberlas procurado simepre.

Así que levantate y pon manos a la obra.