“TÚ OYES LA ORACIÓN; A TI VENDRÁ TODA CARNE” SALMO 65:2
A veces quisiéramos que la fantasía de encontrar una lámpara para frotarla y que de allí surgiera un genio que nos dijera: “Que quieres amo”, fuera una realidad; porque entonces tendríamos todo lo que quisieramos y literalmente no perderíamos nasa, o bien, podríamos recuperar lo perdido.
¿De dónde surge el deseo de tener de nuestro lado al genio de la lámpara? Del anhelo de tener el control y el temor al sufrimiento físico y emocional; sin embargo, debemos de preguntarnos con sinceridad ¿Realmente la felicidad consiste en tenerlo todo, no enfermar, no sufrir pérdidas o desencantos, o no ver morir a nuestros seres amados?
¿Por qué entonces hay personas que han experimentado algunas de las cosas negativas mencionadas, o todas ellas y son felices, viven en paz?
Si pudieramos tenerlo todo y no perder nada y a nadie ¿De que serviría la fé, el esfuerzo, los sueños, la esperanza, los talentos o nuestras emociones? La realidad es que no experimentaríamos la felicidad o el éxito; porque no conoceríamos la tristeza o el fracaso, factores que hoy nos motivan a luchar por ser mejores y resilientes.
Considera lo siguiente: A un hombre que literalmente le da todo a sus hijos sin negarles nada y que les resuelve todos sus problemas ¿Se le debe de considerar como un buen padre? ¡Claro que no! Un buen padre, al ver sufrir o fracasar a sus hijos los deja enfrentar las cosas para que aprendan a esforzarse, los anima y los alienta, les hace saber que está con ellos, que confía en ellos y les pide ser paciontes hasta lograr reponerse y salir victoriosos, este es un padre excelente.
Dios es un padre excelente, maravilloso y lleno de misericordia; por que cualquier persona que le busca en oración puede estar seguro de que es escuchado y atendido, de que el Señor está a su lado para fortalecerlo, animarlo, levantarlo o sostenerlo hasta que de nuevo pudea avanzar solo y no solo eso, sino que sana sus heridas del alma.
Mucha gente ha perdido su fé o incluso renegado del Señor; por que hizo una oración para no perder el trabajo, recuperar su salud o salvar de la muerte a alguien y, sin embargo, lo que no se deseaba ocurrió ¿Por qué no acepta esto? O incluso ¿Por que culparon a Dios? Por que no entendieron que la felicidad y la paz no consiste en estar excentos de adversidades, sino de sobreponerse a ellas tomados de las manos del Padre Celestial, quien es el primer interesado en que quienes sufrimos estemos bien, por eso la Biblia dice lo siguiente:
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; por que en ti ha confiado” Isaías 26:3
Dios te ama, vive con la seguridad de que escucha tus oraciones para fortalecerte y ayudarte.